sábado, 14 de febrero de 2015

PRESENTE


La inercia del mundo me ha absorbido,
en el tránsito de mi pesado camino.
Conformándome a este siglo incierto.
Dejándome arrastrar en tormenta sin sentido.

Soñando despierto en un futuro mejor,
de sonrisas grandes y falaces.
Las noches son eternas y frías,
sin ningún consuelo para mi alma.

Si me condenan por mi presente
juzguenme; pero no  me etiqueten de vil.
Porque tarde he comprendido,
que el camino y la verdad de mi Dios
es mi presente y futuro.

Descanso en el  gran amor de Cristo,
para  que me  sostenga
en lo que me queda de aliento.

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