Sé que estas cerca de mí.
Cada paso que doy me lleva a tu encuentro.
Las horas se hacen largas, pero lo soporto.
Sé que al final tendré que encontrarte.
Un vaso y un cigarro son hoy mi compañía.
El puñal, frente a mis ojos refleja la luz,
El corcel negro me mira sin poder entender,
Será que mi destino, ya ha sido escrito.
Imagino lo hermoso que hubiera sido verte.
Por última vez, montada sobre aquel corcel.
Pero ahora que importa. Si verte me lastima.
Todos me miran sin poder entender que fue un error.
Mírate ahora mañana es tu entierró.
Sé que mis ojos no podrán contemplarte más.
Sé que mi corazón destrozado clama por ti.
Sé que cada poro de mi ser sueña contigo.
Mírame ahora, que estoy muriendo,
Sin poder decirte que fue un error, perdóname.
Qué esperar de la vida si tú, no estas,
Como mirar mí destino, sin ti.